
Torta de coco húmeda
Miga empapada en leche de coco y una lluvia de coco tostado encima. Tropical y muy húmeda.
Caramelo dorado, rodajas de piña brillantes y una miga húmeda debajo. El clásico que siempre impresiona.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

La torta de piña volteada se arma al revés: primero el caramelo en el fondo del molde, encima las rodajas de piña y al final la masa. Al voltearla, ese caramelo se convierte en una cobertura brillante que se filtra en la miga y la mantiene húmeda durante días. Es de las pocas tortas que no necesita frosting ni decoración.
El punto crítico es el desmoldado, y ahí manda el reloj: hay que voltearla entre 10 y 15 minutos después de sacarla del horno. Si la volteas de inmediato, el caramelo está tan líquido que se escurre; si esperas media hora, se endurece y la piña se queda pegada al molde.
Rinde 10 porciones en un molde de 24 cm. Funciona igual con piña fresca o en almíbar; si usas fresca, escúrrela bien y sécala con papel, porque su jugo puede aguar la masa.
Para 10 porciones · Molde redondo de 24 cm
Derrite la mantequilla con el azúcar morena a fuego medio hasta que burbujee y se vea como una salsa espesa, unos 3 minutos. Viértela en el fondo del molde de 24 cm y extiéndela.
Tip: No la cocines más de la cuenta: solo debe fundirse, no llegar a punto de caramelo duro.
Seca bien las rodajas con papel de cocina y acomódalas sobre el caramelo, sin superponerlas. Pon una cereza en el centro de cada rodaja si las usas.
Precalienta el horno a 175 °C. Bate la mantequilla con el azúcar 4 minutos hasta que esté pálida y esponjosa. Agrega los huevos de a uno y la vainilla.
Tamiza la harina con el polvo de hornear y la sal e incorpóralos en tres tandas alternando con la leche, a velocidad baja. Para apenas desaparezca la harina.
Reparte la masa sobre la piña con cuchara, sin arrastrar las rodajas, y alisa la superficie. La masa es espesa, así que colócala por cucharadas repartidas.
Hornea 40 a 50 minutos, hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio y la superficie esté dorada. Si se dora rápido, cubre con aluminio a partir del minuto 30.
Espera 10 a 15 minutos, pasa un cuchillo por el borde, apoya el plato sobre el molde y voltea con un movimiento firme. Deja el molde encima un minuto para que caiga todo el caramelo.
Tip: Ese margen de 10 a 15 minutos es la diferencia entre una torta perfecta y una piña pegada al molde.
Está en su mejor punto tibia, sola o con una bola de helado de vainilla. Fría también funciona, pero pierde parte del aroma.
Se conserva 3 días a temperatura ambiente tapada, o 5 en la nevera. Recalienta cada porción 15 segundos en microondas para revivir el caramelo.
Entre 10 y 15 minutos después de sacarla del horno. Antes el caramelo está muy líquido y se escurre; después se endurece y la fruta se queda pegada.
Las dos funcionan. La fresca da más sabor pero hay que escurrirla y secarla muy bien porque suelta bastante jugo.
No es recomendable: el caramelo se filtra por la juntura y se quema en la base del horno. Usa un molde de una sola pieza.
Porque esperaste demasiado para voltearla o el caramelo se cocinó de más y cristalizó. Respeta los 15 minutos y no lleves el caramelo a color oscuro.
También horneamos tortas caseras por encargo con entrega en Medellín y el área metropolitana.

Miga empapada en leche de coco y una lluvia de coco tostado encima. Tropical y muy húmeda.

La mejor forma de rescatar esos bananos que ya nadie quiere comer: miga húmeda, dulce natural y aroma de panadería.

Más manzana que masa, con la superficie en abanico y brillo de mermelada. Sabe a panadería de barrio.