
Galletas de avena y banano
Tres ingredientes de base, sin azúcar añadida y listas en media hora. La galleta de lonchera que sí se comen.
La mejor forma de rescatar esos bananos que ya nadie quiere comer: miga húmeda, dulce natural y aroma de panadería.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

Esta torta de banano se hace en un solo bol, sin batidora, y es de las pocas recetas donde el ingrediente en mal estado es el ingrediente correcto: mientras más manchado y blando esté el banano, más dulce y aromática queda la torta. Los almidones ya se convirtieron en azúcares y la pulpa se integra sin grumos.
La proporción clave es 300 g de pulpa de banano por 250 g de harina. Con menos banano la torta pierde humedad; con más, se hunde en el centro porque el exceso de agua no alcanza a evaporarse. Se usa aceite en vez de mantequilla para que la miga siga tierna incluso al día siguiente sacada de la nevera.
Rinde 10 tajadas en un molde de 25 × 11 cm. Es una receta que aguanta bien las adiciones: nueces, chips de chocolate, coco o un puñado de uvas pasas remojadas en ron.
Para 10 porciones · Molde rectangular de 25 × 11 cm
Precalienta a 170 °C. Engrasa el molde de 25 × 11 cm y forra el fondo y los lados largos con una tira de papel para hornear, dejando que sobresalga: así levantas la torta sin romperla.
Pela los bananos y tritúralos con un tenedor hasta obtener un puré con algunos trocitos. No lo hagas en licuadora: un puré demasiado liso deja la miga gomosa.
Tip: Si tus bananos todavía están amarillos, hornéalos con cáscara 15 minutos a 180 °C hasta que se pongan negros. Quedan dulces y aromáticos.
Al puré de banano agrégale las dos azúcares, el aceite, los huevos, la leche y la vainilla. Mezcla con globo hasta integrar; no necesitas batidora ni incorporar aire.
Tamiza encima la harina con el bicarbonato, el polvo de hornear, la sal y la canela. Mezcla con espátula solo hasta que desaparezca la harina; algunos grumos pequeños son normales y correctos.
Tip: Mezclar de más activa el gluten y hace que la torta suba en forma de túnel y quede chiclosa.
Incorpora las nueces o los chips de chocolate con dos movimientos envolventes, reservando un puñado para poner encima antes de hornear.
Vierte la masa en el molde, alisa y hornea 50 a 60 minutos. Estará lista cuando un palillo insertado en el centro salga con migas húmedas pero sin masa cruda y la grieta central se vea seca.
Reposa 15 minutos en el molde, levántala con el papel y enfría sobre rejilla al menos 30 minutos. En caliente la miga todavía no está asentada y se desmorona al cortar.
Se conserva 4 días a temperatura ambiente envuelta en papel film, o 3 meses congelada en tajadas individuales.
Bien manchados de negro y blandos al tacto. Un banano amarillo firme no aporta suficiente dulzor ni aroma, y la torta queda sosa.
Por exceso de banano o por sacarla antes de tiempo. Respeta los 300 g de pulpa y verifica con palillo que el centro esté cocido.
Sí. Reemplaza cada huevo por 60 g más de puré de banano o por una cucharada de linaza molida hidratada en 45 ml de agua. La miga quedará algo más densa.
Sí, sustituyendo hasta la mitad de la harina. Agrega 20 ml más de leche porque la harina integral absorbe más líquido.
En Pastello horneamos tortas caseras a diario, listas para pedir con domicilio en el área metropolitana de Medellín.

Tres ingredientes de base, sin azúcar añadida y listas en media hora. La galleta de lonchera que sí se comen.

Vainilla y chocolate en la misma miga, con ese veteado que se ve distinto en cada tajada.

La torta de zanahoria más húmeda que vas a hornear: miga especiada, nueces tostadas y un frosting de queso crema que no se derrite.