
Torta de banano casera
La mejor forma de rescatar esos bananos que ya nadie quiere comer: miga húmeda, dulce natural y aroma de panadería.
Tres ingredientes de base, sin azúcar añadida y listas en media hora. La galleta de lonchera que sí se comen.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

Estas galletas resuelven dos problemas al mismo tiempo: qué hacer con los bananos que se pusieron negros y qué mandar en la lonchera que no sea puro azúcar. La base es banano maduro y avena en hojuelas; el dulzor viene enteramente de la fruta, sin azúcar añadida, y la textura la da la avena hidratada durante el reposo previo al horneado.
A diferencia de una galleta de mantequilla, esta masa no se expande: la forma que le des con la cuchara es la forma final. Por eso conviene aplanarlas un poco antes de hornear, para que se cocinen parejo. Y como no llevan azúcar refinada, no doran igual: hay que guiarse por el aroma y por la firmeza de los bordes, no por el color.
Rinde 16 galletas de 35 g y se preparan en un solo bol, sin batidora. Aguantan bien las adiciones: chips de chocolate, uvas pasas, nueces, coco o mantequilla de maní.
Para 16 galletas · Unidades de 35 g
Pela los bananos y aplástalos con un tenedor hasta obtener un puré con algunos trozos. Mientras más maduro el banano, más dulces quedan las galletas.
Agrega al puré el aceite, el huevo y la vainilla, y mezcla con tenedor hasta integrar. No necesitas batidora en ningún momento de esta receta.
Incorpora la avena, la harina, la canela, el polvo de hornear y la sal. Mezcla hasta obtener una masa espesa que se sostenga en la cuchara.
Añade los chips de chocolate, las pasas o las nueces y reparte con la espátula.
Este reposo permite que la avena absorba la humedad del banano. Sin él, la masa queda demasiado húmeda y las galletas se desarman al levantarlas.
Tip: Si después del reposo la masa sigue muy blanda, agrega 20 g más de avena.
Precalienta a 180 °C. Coloca cucharadas de unos 35 g sobre la bandeja con papel y aplánalas con el dorso de la cuchara hasta 1,5 cm de grosor. Esta masa no se expande sola.
Hornea 14 a 16 minutos, hasta que los bordes estén firmes y la cocina huela a banano tostado. No esperes un dorado intenso: sin azúcar refinada no lo alcanzan.
Déjalas reposar 10 minutos en la bandeja antes de moverlas; recién salidas están frágiles y se rompen.
Se conservan 3 días en recipiente hermético a temperatura ambiente, o 5 días en la nevera. También se congelan hasta 2 meses.
Sí. Reemplázalo por una cucharada de linaza molida hidratada en 45 ml de agua durante 10 minutos, o simplemente por 50 g más de banano.
Porque la masa tenía demasiada humedad o faltó el reposo de 10 minutos. Deja que la avena absorba antes de hornear y aplana bien las galletas.
No llevan azúcar añadida y aportan fibra de la avena y del banano. El aporte calórico depende de los extras: los chips de chocolate suman azúcar.
Sí, aguantan bien fuera de la nevera durante el día. Si el colegio prohíbe frutos secos, usa chips de chocolate o pasas.
Si buscas algo listo para la lonchera o el antojo de media tarde, mira nuestros postres artesanales.

La mejor forma de rescatar esos bananos que ya nadie quiere comer: miga húmeda, dulce natural y aroma de panadería.

Bordes crocantes, centro masticable y charcos de chocolate: la galleta clásica, hecha bien.

Bolitas que se deshacen en la boca, con nuez tostada y doble capa de azúcar pulverizada. Diciembre en una bandeja.