
Galletas de mantequilla para decorar
La masa que mantiene la forma del cortador: bordes definidos, superficie lisa y sabor a mantequilla de verdad.
Bolitas que se deshacen en la boca, con nuez tostada y doble capa de azúcar pulverizada. Diciembre en una bandeja.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

Las polvorosas son de esas recetas que en Colombia aparecen apenas empieza diciembre y desaparecen en enero, aunque no hay ninguna razón para no hacerlas todo el año. Son una masa de mantequilla, harina y nueces molidas, sin huevo, que se hornea en bolitas y se cubre de azúcar pulverizada dos veces: una en caliente y otra en frío.
Esa doble pasada es el secreto. La primera, con las polvorosas todavía tibias, hace que el azúcar se adhiera y forme una capa fina y traslúcida. La segunda, ya frías, deja el acabado blanco y opaco que las caracteriza. Si haces solo una, el azúcar se absorbe y las galletas se ven manchadas.
Rinde unas 30 polvorosas de 18 g. Sin huevo y con poca humedad, se conservan hasta dos semanas, lo que las convierte en el regalo perfecto para preparar con anticipación.
Para 30 polvorosas · Bolitas de 18 g
Hornea las nueces 8 minutos a 160 °C y déjalas enfriar. Muélelas en procesador con pulsos cortos hasta obtener una harina gruesa; si procesas de más, sueltan aceite y se convierten en pasta.
Tip: Los pulsos cortos son la clave: 5 pulsos de un segundo, revisar, repetir.
Bate la mantequilla con los 70 g de azúcar pulverizada 3 minutos, hasta que esté clara y cremosa. Agrega la vainilla.
Incorpora la harina con la sal y las nueces molidas a velocidad baja, hasta que la masa se una. Quedará densa y algo arenosa: es correcto, no lleva huevo ni líquido.
Envuelve la masa en papel film y refrigera 30 minutos. Con la masa fría las bolitas quedan parejas y no se aplanan en el horno.
Precalienta a 165 °C. Forma bolitas de unos 18 g rodándolas entre las palmas y colócalas en la bandeja separadas 3 cm. Casi no se expanden, pero necesitan aire alrededor.
Hornea 15 a 18 minutos. La base debe estar apenas dorada y la parte de arriba seguir pálida. Se verán blandas al sacarlas: terminan de firmarse al enfriar.
Espera 5 minutos y, con las polvorosas todavía tibias, ruédalas en el azúcar pulverizada. Esta primera capa se funde ligeramente y sella la superficie.
Tip: No las pases estando calientes o se romperán; tibias es el punto exacto.
Deja enfriar por completo sobre rejilla, al menos 30 minutos, y vuelve a rodarlas en azúcar pulverizada. Ahora sí quedan con ese blanco opaco y parejo.
Se conservan hasta 2 semanas en recipiente hermético a temperatura ambiente. Si el azúcar se absorbe, vuelve a rebozarlas antes de servir.
Porque las manipulaste demasiado calientes. Espera 5 minutos antes de rodarlas en azúcar y deja que enfríen por completo antes de guardarlas.
Sí, con almendras, pecanas o maní sin sal en la misma cantidad. También se pueden hacer solo con harina, pero pierden buena parte del sabor.
Por su textura: se deshace en polvo al morderla, gracias a la alta proporción de mantequilla y a la ausencia de huevo que le daría estructura.
Hasta dos semanas en recipiente hermético. Son ideales para preparar con anticipación en temporada navideña.
En temporada navideña preparamos polvorosas en frasco y en caja, listas para regalar, con entrega en Medellín.

La masa que mantiene la forma del cortador: bordes definidos, superficie lisa y sabor a mantequilla de verdad.

Masa de maicena que se deshace en la boca, arequipe generoso y borde de coco. Un clásico infalible.

La natilla de diciembre: firme al cortar, cremosa al morder y con ese fondo de panela y canela.