
Buñuelos colombianos
Redondos, dorados y con el centro esponjoso. La receta y los porqués para que no se te abran en el aceite.
La natilla de diciembre: firme al cortar, cremosa al morder y con ese fondo de panela y canela.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

La natilla es el postre que define diciembre en Colombia, y su dificultad está concentrada en un solo momento: saber cuándo apagar. Demasiado poco tiempo y no cuaja; demasiado y queda gomosa, con sabor a fécula cruda. El punto correcto llega cuando la mezcla se despega del fondo de la olla y deja ver el rastro de la cuchara durante un segundo.
Esta receta usa panela en lugar de solo azúcar, que es lo tradicional en Antioquia y aporta el color y las notas de caña que distinguen a la natilla colombiana de otras cremas cuajadas. La fécula de maíz se disuelve siempre en leche fría antes de llevarla al fuego: si la agregas directamente a la leche caliente, se forman grumos que ya no se deshacen.
Rinde 12 porciones en un molde de 25 × 20 cm. Necesita 4 horas de nevera para cuajar del todo. En muchas casas se sirve con buñuelos, y esa combinación de dulce y salado es difícil de mejorar.
Para 12 porciones · Molde rectangular de 25 × 20 cm
Calienta 1200 ml de la leche con la panela, el azúcar, las astillas de canela y los clavos de olor a fuego medio, removiendo hasta que la panela se disuelva por completo. No dejes que hierva.
Tip: Diez minutos de infusión a fuego bajo hacen una diferencia enorme en el aroma final.
En un recipiente aparte, disuelve la fécula de maíz en los 300 ml de leche fría restantes hasta que no queden grumos. Este paso es innegociable: la fécula en leche caliente se apelmaza al instante.
Retira las astillas de canela y los clavos, colando la leche si quedaron residuos de panela. Devuélvela a la olla a fuego medio-bajo.
Vierte la mezcla de fécula en hilo mientras remueves sin parar con cuchara de madera. A partir de aquí no puedes dejar de mover: la fécula se pega al fondo en segundos.
Cocina de 15 a 20 minutos removiendo constantemente y raspando el fondo. La mezcla espesará progresivamente hasta que la cuchara deje un camino que tarda un segundo en cerrarse y la natilla se despegue de las paredes.
Tip: Ese momento en que "se ve el fondo de la olla" al pasar la cuchara es el punto exacto.
Fuera del fuego, incorpora la mantequilla, la sal y el coco deshidratado si lo usas. La mantequilla aporta brillo y una textura más sedosa al cortar.
Pasa la natilla al molde humedecido con agua, alisa la superficie con espátula y golpea el molde contra el mesón para eliminar burbujas.
Deja enfriar a temperatura ambiente 1 hora y refrigera mínimo 4 horas. Espolvorea canela en polvo antes de servir y corta en cuadros.
Se conserva 5 días en la nevera tapada. No se congela: la fécula se separa y suelta agua al descongelar.
Por falta de fécula o de cocción. La proporción correcta es 12 g de fécula por cada 100 ml de leche y hay que cocinar hasta que la cuchara deje camino en el fondo.
Disolviendo la fécula en leche fría antes de agregarla, y removiendo sin parar durante toda la cocción. Si aun así aparecen, cuela la natilla caliente.
Sí, usando 300 g de panela y omitiendo el azúcar blanca. Quedará más oscura y con sabor a caña más marcado.
Hasta dos días antes. Se conserva bien en la nevera tapada y muchas familias la preparan la víspera del 24 de diciembre.
En diciembre preparamos postres navideños por encargo con entrega en Medellín y el área metropolitana.

Redondos, dorados y con el centro esponjoso. La receta y los porqués para que no se te abran en el aceite.

Finas, crocantes y cubiertas de azúcar pulverizada. El acompañante infaltable de la natilla.

Cremoso, con canela y el punto justo de dulce. El postre de olla que sabe a casa de la abuela.