
Ganache de chocolate
Dos ingredientes y tres proporciones distintas: la misma receta sirve para glasear, rellenar o hacer trufas.
El truco es el café caliente: intensifica el cacao y deja una miga oscura, tierna y húmeda durante días.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

Esta torta de chocolate húmeda es la receta que resuelve cualquier cumpleaños. Lleva cacao en polvo en lugar de chocolate derretido, se hace con aceite y termina con una taza de café caliente que se agrega al final: la masa queda muy líquida, casi como una crema, y ese exceso de humedad es justamente lo que produce una miga oscura, tierna y que se mantiene fresca varios días.
El café no aporta sabor a café, potencia el cacao. El líquido caliente además "florece" el polvo de cacao, liberando los compuestos aromáticos que en frío se quedan dormidos. Si no quieres usar café, reemplázalo por la misma cantidad de agua hirviendo: la torta seguirá funcionando, solo que el chocolate se sentirá un poco menos profundo.
Rinde 12 porciones en dos moldes de 20 cm. Si quieres una torta de cumpleaños alta para 20 personas, multiplica todo por 1,5 y hornea en tres moldes de 20 cm o dos de 24 cm, sumando entre 5 y 8 minutos de horno.
Para 12 porciones · Dos moldes redondos de 20 cm
Precalienta el horno a 175 °C. Engrasa dos moldes de 20 cm, forra la base con papel para hornear y espolvorea las paredes con cacao en lugar de harina para no dejar marcas blancas en la torta.
Tamiza en un bol grande la harina, el azúcar, el cacao, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal. Mezcla con un globo hasta que el color sea parejo, sin vetas claras.
Tip: Tamizar el cacao no es opcional: forma grumos que después no se deshacen dentro de la masa.
Añade los huevos, la leche, el aceite y la vainilla. Bate a velocidad media 2 minutos hasta obtener una mezcla lisa y brillante, raspando las paredes del bol una vez.
Con la batidora en velocidad baja, agrega el café caliente en hilo. La masa quedará muy líquida y esto es correcto: es lo que hace que la torta salga húmeda. No te tientes a agregar más harina.
Tip: Vierte el café despacio para no cocinar los huevos con el calor de golpe.
Divide la masa entre los dos moldes, unos 700 g en cada uno. Hornea 32 a 38 minutos, hasta que un palillo insertado en el centro salga con migas húmedas adheridas pero sin masa cruda.
Deja reposar 10 minutos en el molde, desmolda con cuidado —esta miga es frágil en caliente— y enfría por completo sobre rejilla, mínimo 1 hora.
Calienta la crema de leche hasta el primer hervor y viértela sobre el chocolate picado. Espera 2 minutos sin tocar y luego mezcla desde el centro hacia afuera con espátula hasta que quede lisa y brillante. Agrega la mantequilla al final.
Tip: Si la ganache queda cortada, añade una cucharada de leche caliente y bate con licuadora de inmersión: emulsiona de nuevo.
Espera 30 a 40 minutos a temperatura ambiente hasta que la ganache tenga consistencia de crema untable. Rellena la torta con una capa generosa, tapa con el segundo bizcocho y cubre el resto. Refrigera 20 minutos antes de cortar.
Cubierta con ganache se conserva 3 días a temperatura ambiente en un recipiente hermético, o 5 días en la nevera. Sácala 30 minutos antes de servir para que la ganache vuelva a estar suave.
Casi siempre es exceso de horno. Empieza a revisar 5 minutos antes del tiempo indicado y saca la torta cuando el palillo salga con migas húmedas, no completamente limpio.
Sí. Reemplázalo por la misma cantidad de agua hirviendo. El café no se percibe en el resultado final, solo intensifica el sabor del cacao.
Sí. Esta masa es mucho más líquida que la de una torta común y por eso la miga sale húmeda. No agregues harina para espesarla.
Funciona muy bien con buttercream de merengue suizo, frosting de queso crema o simplemente con azúcar pulverizada espolvoreada encima.
Sí. Los bizcochos sin cubrir se congelan hasta 2 meses envueltos en papel film. Descongélalos a temperatura ambiente antes de rellenar.
Nuestra torta de chocolate está lista para pedir con domicilio en Medellín y el área metropolitana.

Dos ingredientes y tres proporciones distintas: la misma receta sirve para glasear, rellenar o hacer trufas.

Miga oscura y muy húmeda, sin batidora para la masa y con ganache montada encima.

Centro denso y fundente, costra fina y brillante encima. El brownie que no se parece a una torta de chocolate.