
Cheesecake de maracuyá sin horno
Base crocante, relleno cremoso y una capa brillante de maracuyá. Sin encender el horno ni una sola vez.
Tres ingredientes, cinco minutos de batidora y la nevera hace el resto. Fresca y muy aromática.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

Esta mousse es la prueba de que un buen postre no necesita complicaciones: leche condensada, crema de leche y pulpa de maracuyá. La acidez de la fruta reacciona con los lácteos y espesa la mezcla sin necesidad de gelatina ni de cocción, igual que pasa en el pie de limón.
Todo depende de la pulpa. Debe estar colada, sin semillas, y bien fría al incorporarla: si está tibia, afloja la crema. La proporción de esta receta —200 ml de pulpa para 400 ml de crema y una lata de condensada— da el punto justo entre lo cremoso y lo ácido, sin que se vuelva empalagosa.
Rinde 8 copas de 150 ml y necesita 4 horas de nevera. Es el postre ideal para el clima de Medellín: no hay que encender el horno y se sirve bien frío. Las semillas van encima al final, solo como decoración.
Para 8 copas · Copas de 150 ml
Abre los maracuyás, saca la pulpa y pásala por un colador fino presionando con una cuchara. Necesitas 320 ml colados en total entre la mousse y la gelée. Reserva unas semillas para decorar.
Tip: Si licuas la pulpa, hazlo 5 segundos a velocidad baja: al romper las semillas el jugo amarga.
La crema de leche, el bol y la pulpa deben estar bien fríos. Refrigera el bol y los batidores 15 minutos antes de empezar.
Bate la crema de leche fría hasta picos suaves, unos 2 minutos. No llegues a picos firmes: se integraría con grumos y perdería la textura sedosa.
Incorpora la leche condensada y la pizca de sal batiendo a velocidad baja, solo hasta integrar.
Agrega la pulpa fría en tres tandas, mezclando con espátula y movimientos envolventes. La mezcla espesará notablemente por la acidez: eso es exactamente lo que debe pasar.
Tip: Si la agregas de golpe y batiendo fuerte, la mezcla se corta y queda con grumos.
Reparte en 8 copas de 150 ml, golpea suavemente para eliminar burbujas y refrigera mínimo 4 horas.
Hidrata la gelatina en el agua 5 minutos. Calienta la pulpa con el azúcar sin hervir, retira del fuego, agrega la gelatina y mezcla hasta disolver. Deja entibiar 15 minutos.
Vierte la gelée tibia sobre las copas ya firmes y refrigera 1 hora más. Decora con las semillas reservadas justo antes de servir.
Se conserva 3 días en la nevera tapada. Se congela hasta 1 mes y queda con textura de helado, que también es muy buena.
Unos 10 maracuyás grandes para los 320 ml de pulpa colada que pide la receta entre la mousse y la gelée. También sirve pulpa congelada.
La mousse no: espesa sola por la reacción entre la acidez de la fruta y los lácteos. La gelatina solo se usa en la capa de gelée de encima.
Porque la crema no estaba fría o se batió poco, o porque la pulpa estaba tibia. Todo debe estar bien frío y la crema montada a picos suaves.
La leche condensada aporta el dulce y también la estructura, así que no conviene reducirla. Para menos dulzor, sube la cantidad de pulpa.
Preparamos postres fríos por encargo para reuniones y eventos en Medellín.

Base crocante, relleno cremoso y una capa brillante de maracuyá. Sin encender el horno ni una sola vez.

Pulpa de maracuyá en la masa y en la cobertura: aroma tropical y esa acidez que corta el dulce.

Aireada, intensa y estable: la mousse de chocolate que se sostiene en la copa sin desinflarse.