
Galletas con chips de chocolate
Bordes crocantes, centro masticable y charcos de chocolate: la galleta clásica, hecha bien.
Galletas gigantes de 110 g con el centro relleno y fundido. El postre que se come tibio, con las manos.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

La galleta estilo New York no es solo una galleta grande: es una galleta con estructura distinta. Se hornea más caliente y menos tiempo que una galleta común, de modo que el exterior cuaja rápido y forma esos bordes agrietados mientras el interior queda apenas cocido. Con 110 g por unidad se consigue el grosor necesario para esconder el relleno.
El relleno —chocolate, arequipe o crema de avellanas— tiene que ir congelado. Si lo pones a temperatura ambiente, se derrite antes de que la masa cuaje y se escapa por los lados. La técnica es formar discos de relleno, congelarlos una hora, encerrarlos en la masa y volver a congelar la galleta armada antes de hornear.
Rinde 10 galletas gigantes. Se comen tibias, entre 10 y 20 minutos después de salir del horno, que es cuando el centro está fundido pero la galleta ya se sostiene sola.
Para 10 galletas · Unidades de 110 g
Forma 10 discos de unos 20 g con el relleno que elijas sobre una bandeja con papel para hornear y congélalos mínimo 1 hora, hasta que estén completamente duros.
Tip: Si usas chocolate en barra, corta cuadros de 20 g y sáltate este paso: ya están firmes.
Bate la mantequilla fría en cubos con las dos azúcares 3 minutos. La mantequilla fría es clave en esta receta: mantiene la galleta alta durante el horneado en lugar de dejarla expandirse.
Incorpora los huevos de a uno y luego la vainilla, batiendo lo justo para integrar. La mezcla se verá algo cortada por la temperatura y eso está bien.
Agrega la harina con el bicarbonato, el polvo de hornear y la sal, y mezcla a velocidad baja hasta que apenas se integre. Termina incorporando el chocolate picado con espátula. La masa quedará firme.
Divide la masa en 10 porciones de unos 110 g. Aplana cada una en la palma, pon un disco de relleno congelado en el centro y cierra la masa alrededor, sellando bien para que no queden aberturas.
Tip: Sella con cuidado los bordes: cualquier grieta se convierte en una fuga de relleno en el horno.
Coloca las bolas en una bandeja y congélalas mínimo 1 hora. Este paso es el que produce el contraste entre borde crocante y centro fundido.
Precalienta a 190 °C. Hornea máximo 4 galletas por bandeja, bien separadas, durante 15 a 17 minutos, hasta que los bordes estén dorados y la superficie agrietada. El centro se verá blando.
Déjalas 10 minutos en la bandeja: recién salidas están demasiado blandas para levantarlas. Sírvelas tibias, cuando el relleno todavía está fundido.
Se conservan 4 días en recipiente hermético. Recalienta 20 segundos en microondas para recuperar el centro fundido.
Porque el relleno no estaba congelado o la masa quedó mal sellada. Congela el relleno una hora antes y asegúrate de cerrar la masa sin grietas.
Sí, de 70 g con 12 g de relleno. Reduce el horneado a 12 o 13 minutos y saldrán unas 16 galletas.
La temperatura alta cuaja el exterior rápido y deja el interior apenas hecho. A 180 °C la galleta se cocina de forma más pareja y pierde el centro fundido.
No en esta receta. La mantequilla fría es lo que mantiene la galleta gruesa; con mantequilla blanda se expande y el relleno queda expuesto.
Nuestras galletas New York rellenas se pueden pedir por unidad o por caja, con entrega en Medellín.

Bordes crocantes, centro masticable y charcos de chocolate: la galleta clásica, hecha bien.

Desde leche y azúcar, como se ha hecho siempre. Y la versión rápida para cuando no tienes dos horas.

Dulce, salado y crocante en el mismo bocado: caramelo casero, nueces tostadas y sal en escamas.