
Galletas de avena y banano
Tres ingredientes de base, sin azúcar añadida y listas en media hora. La galleta de lonchera que sí se comen.
Crocantes en el borde, masticables en el centro y con esa textura de avena que se nota al morder.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

La galleta de avena tiene una ventaja sobre las demás: la avena absorbe humedad durante el horneado, así que el centro queda masticable mientras el borde se dora y queda crocante. Ese contraste es exactamente lo que se busca, y depende de usar avena en hojuelas tradicional, no instantánea ni molida.
La avena instantánea está precocida y molida más fina, así que absorbe demasiado rápido y deja una galleta pastosa, sin textura. Las hojuelas tradicionales, en cambio, se mantienen enteras y se sienten al morder. Si solo tienes instantánea, reduce la cantidad en 30 g y espera un resultado más blando.
Rinde 22 galletas de 45 g. El reposo en frío de una hora no es imprescindible pero mejora mucho el resultado: la avena se hidrata, la masa se compacta y las galletas se extienden menos en el horno.
Para 22 galletas · Unidades de 45 g
Bate la mantequilla con las dos azúcares 3 minutos, hasta obtener una crema pálida. La azúcar morena aporta humedad y es la que da el centro masticable.
Incorpora los huevos de a uno, batiendo 30 segundos entre cada uno, y termina con la vainilla.
Agrega la harina con el bicarbonato, la canela y la sal, y mezcla a velocidad baja hasta que apenas se integre.
Añade la avena y las pasas o los chips con espátula, mezclando hasta repartirlos. La masa quedará densa y con mucho cuerpo.
Tip: Si usas pasas, remójalas 10 minutos en agua caliente y escúrrelas: quedan jugosas en lugar de duras.
Tapa la masa y refrigera 1 hora. Este reposo hidrata la avena y evita que las galletas se extiendan demasiado.
Precalienta a 180 °C. Forma bolas de unos 45 g, aplánalas ligeramente y hornéalas 10 a 13 minutos, hasta que los bordes estén dorados y el centro todavía se vea blando.
Tip: El centro pálido al sacarlas es correcto: termina de cuajar sobre la bandeja caliente.
Déjalas 5 minutos en la bandeja antes de pasarlas a la rejilla. Recién salidas están demasiado blandas para moverlas.
Se conservan 5 días en recipiente hermético. Una tajada de pan dentro del recipiente las mantiene blandas.
Funciona pero cambia la textura: queda más pastosa y sin el mordisco característico. Si la usas, reduce la cantidad a 210 g.
Por exceso de horno o por demasiada harina. Sácalas cuando el centro todavía se vea blando; endurecen bastante al enfriar.
Puedes bajar la blanca a 40 g. No reduzcas la morena: aporta la humedad que mantiene el centro masticable.
No, pero mejora el resultado. Sin reposo las galletas se extienden más y quedan más delgadas.
En Pastello horneamos galletas artesanales todos los días para Medellín y el área metropolitana.

Tres ingredientes de base, sin azúcar añadida y listas en media hora. La galleta de lonchera que sí se comen.

Bordes crocantes, centro masticable y charcos de chocolate: la galleta clásica, hecha bien.

Cuatro ingredientes, sin batidora y listas en 25 minutos. Doradas por fuera, tiernas por dentro.