
Arroz con leche colombiano
Cremoso, con canela y el punto justo de dulce. El postre de olla que sabe a casa de la abuela.
Textura sedosa, sin burbujas ni agujeros, y un caramelo que se desliza solo al desmoldar.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

El flan tiene tres enemigos: el caramelo cristalizado, las burbujas y el horno demasiado caliente. Los tres se resuelven con paciencia. El caramelo se hace sin revolver, moviendo solo la olla. Las burbujas se evitan mezclando sin batir y colando la preparación. Y el baño maría a 160 °C mantiene la temperatura estable para que el huevo cuaje sin hervir.
La proporción de esta receta —6 huevos para 900 ml de leche entre condensada, evaporada y entera— da un flan firme pero cremoso, que se sostiene al desmoldar sin llegar a ser gomoso. Si prefieres uno más suave, reemplaza dos huevos enteros por cuatro yemas: la textura será más sedosa aunque menos estructurada.
Rinde 8 porciones en un molde de 20 cm. Necesita mínimo 6 horas de nevera antes de desmoldar; intentarlo antes es la forma más segura de que el flan se rompa a la mitad.
Para 8 porciones · Molde de corona o flanera de 20 cm
Pon el azúcar con el agua en una olla de fondo grueso a fuego medio. No revuelvas: mueve la olla en círculos hasta que el azúcar se disuelva y tome un color ámbar dorado, entre 7 y 10 minutos.
Tip: Revolver con cuchara provoca cristalización. Solo mueve la olla.
Vierte el caramelo caliente en el molde y gíralo rápido para cubrir el fondo y parte de las paredes. Se endurecerá en segundos: trabaja rápido y con cuidado, el caramelo quema mucho.
En un bol, mezcla los huevos con un globo sin incorporar aire, solo hasta romperlos. Agrega la leche condensada, la evaporada, la leche entera, la vainilla y la sal, y mezcla con movimientos suaves.
Tip: Batir con energía incorpora aire, y ese aire son las burbujas que dejan agujeros en el flan.
Pasa la mezcla por un colador fino directamente al molde con caramelo. El colador retiene las chalazas del huevo y cualquier grumo, y es lo que garantiza la textura sedosa.
Precalienta el horno a 160 °C. Cubre el molde con papel aluminio, colócalo en una bandeja honda y vierte agua caliente hasta llegar a la mitad de la altura del molde.
Hornea 50 a 60 minutos. El flan está listo cuando los bordes están cuajados y el centro tiembla como gelatina al mover la bandeja. Un cuchillo insertado a 2 cm del borde debe salir limpio.
Retira del baño maría y deja enfriar a temperatura ambiente 1 hora. Luego refrigera mínimo 6 horas, idealmente toda la noche.
Pasa un cuchillo delgado por el borde, apoya el plato sobre el molde y voltea con un movimiento firme. El caramelo, ya líquido por la humedad del flan, escurrirá por los lados.
Se conserva 4 días en la nevera, tapado. Es mejor desmoldarlo justo antes de servir para que el caramelo no se diluya de más.
Por hornear a temperatura muy alta o por batir demasiado la mezcla. Mantén el horno a 160 °C con baño maría y mezcla sin incorporar aire.
Sí, cocinándolo a baño maría sobre la estufa en una olla tapada, a fuego muy bajo, entre 45 y 55 minutos. El horno da un resultado más parejo.
Mínimo 6 horas, mejor toda la noche. Un flan tibio no tiene estructura y se rompe al voltearlo.
Porque lo revolviste mientras se derretía o había gotas de agua en las paredes de la olla. Mueve solo la olla y usa un recipiente bien seco.
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