
Donas caseras
Ligeras, con el anillo blanco en el medio y un glaseado que brilla. Fritas o al horno.
Masa tierna que se deshila, relleno de canela y azúcar morena, glaseado de queso crema encima.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

Un buen rollo de canela depende de la masa, no del relleno. Se busca una masa enriquecida —con leche, huevo y mantequilla— que quede muy suave y ligeramente pegajosa al amasar. Esa humedad extra es la que permite que la miga se deshile en hebras en lugar de quedar como pan común, y es también la razón por la que mucha gente le agrega harina de más y termina con rollos secos.
El relleno lleva azúcar morena, canela y mantequilla en pomada, nunca derretida: la mantequilla líquida se escurre al enrollar y se quema en el fondo del molde. Y para cortar los rollos sin aplastarlos, lo mejor es hilo dental sin sabor pasado por debajo del cilindro y cruzado por encima.
Rinde 12 rollos en un molde de 33 × 23 cm, con dos leudados que suman unas dos horas. Se pueden dejar armados en la nevera toda la noche y hornearlos en la mañana, que es como los preparamos cuando queremos desayuno recién hecho sin madrugar tres horas.
Para 12 rollos · Molde rectangular de 33 × 23 cm
Mezcla la leche tibia con una cucharada del azúcar y la levadura y espera 10 minutos, hasta que espume. Si no espuma, la levadura está vencida o la leche estaba demasiado caliente.
Tip: La leche debe estar tibia al dedo, unos 38 °C. Por encima de 50 °C mata la levadura.
Mezcla la harina con el resto del azúcar y la sal, agrega la leche con levadura y el huevo, y amasa 5 minutos. Incorpora la mantequilla en trozos y sigue amasando 8 minutos más, hasta obtener una masa lisa, elástica y ligeramente pegajosa.
Tip: Resiste la tentación de agregar harina: esa pegajosidad es lo que da la miga tierna.
Pon la masa en un bol engrasado, tápala y déjala leudar 60 a 90 minutos, hasta que doble su tamaño. En clima cálido puede tardar menos, así que guíate por el volumen y no por el reloj.
Estira la masa en un rectángulo de unos 40 × 30 cm. Unta la mantequilla en pomada por toda la superficie dejando 2 cm libres en un borde largo, y espolvorea el azúcar morena mezclada con la canela.
Enrolla desde el borde largo cubierto hacia el borde libre, apretando parejo pero sin forzar. Corta 12 rollos de unos 3,5 cm con hilo: pásalo por debajo, crúzalo por encima y tira.
Tip: El cuchillo aplasta el rollo y desordena las capas; el hilo corta limpio.
Coloca los rollos en el molde engrasado, separados 1 cm, tapa y deja leudar 45 a 60 minutos, hasta que se toquen entre ellos y se vean hinchados.
Hornea a 180 °C durante 22 a 28 minutos, hasta que estén dorados por arriba y el centro del molde alcance unos 88 °C. Si se doran muy rápido, cúbrelos con aluminio.
Tip: Los del centro son los últimos en cocinarse: revisa ahí antes de sacar la bandeja.
Bate el queso crema con la mantequilla, el azúcar pulverizada y la vainilla, y ajusta con leche. Extiende la mitad sobre los rollos aún calientes para que se filtre, y el resto cuando entibien.
Se conservan 2 días a temperatura ambiente en recipiente hermético. Recalienta 20 segundos en microondas y vuelven a estar tiernos. Congelados, hasta 2 meses.
Por exceso de harina al amasar o de horno. La masa debe quedar ligeramente pegajosa y los rollos se sacan apenas doran, no más allá.
Sí. Arma los rollos, tápalos y refrigéralos. Al día siguiente déjalos 45 minutos a temperatura ambiente antes de hornear.
Hasta doblar el volumen, entre 60 y 90 minutos según la temperatura de tu cocina. En Medellín suele bastar con una hora.
Sí, con 21 g de levadura fresca en lugar de los 7 g de seca instantánea. Disuélvela en la leche tibia igual que en la receta.
También horneamos por encargo para desayunos y eventos en Medellín y el área metropolitana.

Ligeras, con el anillo blanco en el medio y un glaseado que brilla. Fritas o al horno.

Crocantes por fuera, tiernos por dentro y listos en 30 minutos. Con su chocolate espeso al lado.

El frosting que aguanta el calor sin escurrirse: orden de mezclado correcto y queso siempre frío.