
Torta de zanahoria con frosting de queso crema
La torta de zanahoria más húmeda que vas a hornear: miga especiada, nueces tostadas y un frosting de queso crema que no se derrite.
Torta de zanahoria, frosting de queso crema y crumble de nueces, por capas y en vaso. Listo para llevar.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

El postre cuchareable resolvió un problema real de la repostería: cómo vender y transportar una torta sin que llegue destruida. Al armarse por capas dentro de un vaso, cada cucharada trae bizcocho, crema y crocante en la proporción exacta, y el empaque protege el postre durante todo el trayecto.
La versión de zanahoria es la más pedida y funciona porque combina tres texturas que se complementan: bizcocho húmedo y especiado, frosting de queso crema ácido y un crumble de nueces que aporta el crocante. El truco está en que el crumble se agregue al final o vaya separado, porque en contacto con la crema pierde su textura en pocas horas.
Rinde 8 vasos de 250 ml. Es una receta pensada para preparar con anticipación: los vasos aguantan 3 días en la nevera y son ideales para mesas dulces, eventos o para vender por encargo.
Para 8 vasos · Vasos de 250 ml
Precalienta a 175 °C. Mezcla los huevos con el azúcar y el aceite, agrega los secos tamizados y termina con la zanahoria rallada. Hornea en un molde de 20 × 20 cm durante 30 a 35 minutos.
Mezcla la harina, el azúcar morena y la canela, y arena la mantequilla fría con los dedos hasta formar grumos irregulares. Agrega las nueces y hornea en bandeja 15 minutos a 175 °C, removiendo a mitad de tiempo.
Tip: Los grumos deben quedar de tamaños distintos: es lo que da la textura interesante.
Deja enfriar el bizcocho por completo y desmenúzalo con las manos en trozos irregulares de 1 a 2 cm. No lo pulverices: los trozos son parte de la gracia.
Bate la mantequilla con el azúcar pulverizada 3 minutos, agrega el queso crema frío en tres tandas a velocidad baja y la vainilla. Detente apenas quede liso y pásalo a una manga pastelera.
Pon 40 g de bizcocho desmenuzado en el fondo de cada vaso y presiona suavemente. Aplica con la manga una capa de frosting de unos 50 g cubriendo todo el diámetro.
Tip: Usar manga en lugar de cuchara evita manchar las paredes del vaso y el resultado se ve profesional.
Agrega otra capa de bizcocho y otra de frosting hasta llegar a 1 cm del borde. Golpea suavemente el vaso contra el mesón para asentar las capas.
Tapa los vasos y refrigera mínimo 2 horas. El frío asienta el frosting y hace que las capas se vean definidas al servir.
Espolvorea el crumble justo antes de servir, o entrégalo en una bolsita aparte si vas a vender los vasos. En contacto con la crema pierde el crocante en pocas horas.
Se conservan 3 días en la nevera con tapa. El crumble se guarda aparte en recipiente hermético hasta 1 semana.
Tres días refrigerados y bien tapados. El crumble debe ir aparte para que no se ablande.
Vasos de 250 ml son el estándar para venta. Con 200 ml salen 10 porciones más pequeñas.
Sí, es justamente uno de sus usos en pastelería: los recortes de nivelado se convierten en la base de los vasos.
No es recomendable. El frosting de queso crema suelta agua al descongelar y las capas se ven desprolijas.
Nuestros postres cuchareables se piden por unidad o por caja para eventos, con entrega en Medellín.

La torta de zanahoria más húmeda que vas a hornear: miga especiada, nueces tostadas y un frosting de queso crema que no se derrite.

El frosting que aguanta el calor sin escurrirse: orden de mezclado correcto y queso siempre frío.

Capas de red velvet, frosting de queso crema y frutos rojos. El postre en vaso que más entra por los ojos.