
Torta red velvet con frosting de queso crema
Miga aterciopelada, un toque discreto de cacao y el contraste ácido del queso crema: la red velvet como debe ser.
Capas de red velvet, frosting de queso crema y frutos rojos. El postre en vaso que más entra por los ojos.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

El rojo intenso de la red velvet contra el blanco del frosting de queso crema es una de esas combinaciones que venden solas: en un vaso transparente, las capas se ven desde afuera y el postre se explica sin decir una palabra. Por eso es el cuchareable más pedido en mesas dulces y eventos.
La receta usa un bizcocho red velvet horneado en molde cuadrado, más fácil de desmenuzar que uno redondo, y un frosting de queso crema con proporción reforzada de mantequilla para que soporte varias horas fuera de la nevera sin escurrirse. Los frutos rojos aportan la acidez que impide que el conjunto resulte empalagoso.
Rinde 8 vasos de 250 ml. Como el bizcocho se desmenuza, es una receta perfecta para aprovechar los recortes de nivelado de una torta red velvet, sin desperdiciar nada.
Para 8 vasos · Vasos de 250 ml
Precalienta a 175 °C. Mezcla la leche con el vinagre y deja reposar 10 minutos. Bate huevos, azúcar, aceite, colorante y vainilla; agrega los secos tamizados alternando con el suero. Hornea en molde de 20 × 20 cm durante 28 a 32 minutos.
Cocina los frutos rojos con el azúcar a fuego medio 8 a 10 minutos, hasta que suelten su jugo y espesen ligeramente. Deja enfriar por completo. Reserva algunos frutos frescos para decorar.
Tip: La compota debe quedar espesa: si está líquida, moja el bizcocho y las capas se pierden.
Enfría el bizcocho por completo y desmenúzalo con las manos en trozos de 1 a 2 cm. Guarda un poco molido fino para espolvorear al final, como se hace con la torta red velvet clásica.
Bate la mantequilla con el azúcar pulverizada 3 minutos, agrega el queso crema frío en tres tandas a velocidad baja y la vainilla. Pásalo a una manga pastelera.
Pon 40 g de bizcocho en el fondo de cada vaso. Agrega una cucharada de compota fría y luego una capa de frosting de unos 45 g con la manga.
Añade otra capa de bizcocho, compota y frosting, hasta llegar a 1 cm del borde. Golpea el vaso suavemente contra el mesón para asentar.
Tip: Limpia el borde interior del vaso con papel antes de tapar: la presentación cambia por completo.
Tapa y refrigera mínimo 2 horas para que el frosting tome cuerpo y las capas queden definidas.
Antes de servir, espolvorea el bizcocho molido reservado y agrega un fruto rojo fresco encima de cada vaso.
Se conservan 3 días en la nevera bien tapados. No se congelan: el frosting suelta agua al descongelar.
Sí, es el uso ideal. Los recortes de nivelado se desmenuzan igual y el resultado es el mismo, sin desperdiciar nada.
Ocho vasos de 250 ml. Con vasos de 200 ml salen 10 porciones.
Tres días con tapa. Después el bizcocho se humedece demasiado y las capas se pierden.
Sí, es su ventaja frente a una torta. Llena hasta 1 cm del borde, tapa bien y llévalos en nevera portátil si el trayecto es largo.
Los cuchareables de red velvet son un clásico de nuestra vitrina: pídelos por caja para tu evento en Medellín.

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