
Torta de limón con glaseado
Ácida en el punto justo: almíbar de limón que la deja húmeda por dentro y glaseado crocante por fuera.
Un bol, cinco minutos y sin batidora. El bizcocho que sale bien incluso si nunca has horneado.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

El bizcocho de yogur es la receta con la que mucha gente aprende a hornear, y por buenas razones: se hace en un solo bol, no necesita batidora y es prácticamente infalible. El yogur aporta acidez, que reacciona con el polvo de hornear y da una miga muy tierna, además de humedad que se mantiene varios días.
La versión clásica usa el vaso del yogur como medida, pero eso vuelve el resultado impredecible según la marca. Aquí van las cantidades en gramos, que es lo que hace que salga igual todas las veces. Usa yogur natural entero, sin azúcar: los de sabores llevan almidones que apelmazan la miga.
Rinde 10 porciones en molde de corona de 22 cm. Es la base perfecta para variaciones: ralladura de limón, cacao, manzana rallada o chips de chocolate se incorporan sin cambiar nada más de la receta.
Para 10 porciones · Molde de corona de 22 cm
Precalienta el horno a 175 °C. Engrasa el molde de corona llegando a todos los pliegues y espolvoréalo con harina, sacudiendo el exceso.
Bate los huevos con el azúcar y la sal usando un globo, 2 minutos a mano, hasta que la mezcla aclare un poco. No necesitas batidora.
Incorpora el yogur, el aceite, la vainilla y la ralladura de limón si la usas. Mezcla hasta que quede homogéneo y ligeramente espumoso.
Tip: El yogur a temperatura ambiente se integra mejor; frío corta la mezcla con el aceite.
Tamiza encima la harina con el polvo de hornear y mezcla con espátula solo hasta que desaparezca la harina. Algunos grumos pequeños son normales.
Tip: Mezclar de más es el único error posible en esta receta: desarrolla gluten y la miga queda chiclosa.
Vierte en el molde y hornea 35 a 45 minutos, hasta que un palillo insertado en la parte más gruesa salga limpio y la superficie esté dorada.
Deja reposar 15 minutos, pasa un cuchillo por los bordes y voltea sobre una rejilla. Espolvorea azúcar pulverizada cuando esté frío.
Se conserva 4 días a temperatura ambiente en recipiente hermético, o 3 meses congelado en porciones.
Es preferible el natural sin azúcar. Los de sabores llevan almidones y azúcar añadida que apelmazan la miga y desbalancean el dulzor.
Polvo de hornear vencido o masa mezclada de más. Comprueba el leudante disolviendo una pizca en agua caliente: debe burbujear de inmediato.
Sí, en uno de 25 × 11 cm horneando 45 a 55 minutos, o en uno redondo de 20 cm durante 40 minutos.
Sí, sustituyendo cada huevo por 60 g más de yogur. La miga queda más densa pero sigue siendo tierna.
Y si prefieres no encender el horno, horneamos a diario para Medellín y el área metropolitana.

Ácida en el punto justo: almíbar de limón que la deja húmeda por dentro y glaseado crocante por fuera.

Más manzana que masa, con la superficie en abanico y brillo de mermelada. Sabe a panadería de barrio.

Vainilla y chocolate en la misma miga, con ese veteado que se ve distinto en cada tajada.