
Torta de vainilla esponjosa
La torta base de todo cumpleaños: alta, tierna y con sabor real a vainilla. Aguanta rellenos y decoración sin hundirse.
Cinco minutos que convierten un bizcocho correcto en una torta jugosa. Con proporciones según el caso.
Por Pastello Repostería Artesanal · Actualizada el

El almíbar es el paso que separa una torta casera de una de pastelería. Es simplemente azúcar disuelta en agua, pincelada sobre el bizcocho antes de rellenar, y hace tres cosas: aporta humedad, ayuda a conservarla más días y es el vehículo perfecto para agregar aroma, sea vainilla, café, cítricos o licor.
La proporción cambia según lo que necesites. Para bizcochos que ya son húmedos, como los de aceite, basta un almíbar ligero de 1 parte de azúcar por 2 de agua. Para bizcochos de mantequilla o genoveses, que son más secos, va 1:1. Y para tortas que van a esperar dos días antes de servirse, conviene el 1:1 con un chorrito de licor, que además ayuda a conservar.
La cantidad también importa: unos 40 ml por capa de 20 cm. Más que eso y el bizcocho se satura, se vuelve pesado y puede desarmarse al montar la torta. Aplícalo con brocha o con botella rociadora, siempre sobre el bizcocho frío.
Para 12 porciones · Unos 250 ml, suficiente para una torta de 20 cm de dos capas
Pon el azúcar con el agua en una olla pequeña a fuego medio y remueve hasta que el azúcar se disuelva por completo, antes de que rompa el hervor.
Tip: Si quedan cristales sin disolver, el almíbar puede cristalizar al enfriarse.
Deja hervir 1 minuto para que se integre y se concentre un poco. Más tiempo lo convierte en un jarabe espeso que no penetra bien en la miga.
Retira del fuego y agrega la cáscara de cítrico, la canela o el café si los usas. Deja infusionar 10 minutos y cuela.
Incorpora la vainilla y, si lo usas, el licor cuando el almíbar esté tibio. El alcohol se evapora si lo agregas hirviendo.
Tip: Agregar el licor en frío conserva su aroma; en caliente se pierde casi todo.
Deja enfriar a temperatura ambiente, unos 20 minutos. El almíbar caliente sobre un bizcocho frío lo apelmaza.
Con brocha o botella rociadora, aplica unos 40 ml por capa de 20 cm, empezando por los bordes y terminando en el centro. Espera 2 minutos a que absorba antes de rellenar.
Se conserva 3 semanas en la nevera en frasco de vidrio limpio. Si lleva licor, hasta 2 meses.
Unos 40 ml por capa de 20 cm de diámetro. Con dos capas, unos 80 ml en total; el resto de la receta te queda para la siguiente torta.
Sí, aunque los bizcochos de aceite ya son húmedos y necesitan menos. Los de mantequilla, los genoveses y las tortas que se preparan con un día de anticipación son los que más lo agradecen.
Frío o a temperatura ambiente, sobre el bizcocho también frío. Caliente apelmaza la miga y puede deshacer la capa superficial.
Tres semanas en la nevera en frasco de vidrio limpio, o hasta dos meses si lleva licor.
En Pastello aplicamos almíbar en todas nuestras tortas por encargo: por eso llegan jugosas.

La torta base de todo cumpleaños: alta, tierna y con sabor real a vainilla. Aguanta rellenos y decoración sin hundirse.

Bizcocho tierno, una capa generosa de arequipe y nueces tostadas: el relleno favorito de siempre.

Bizcocho fino que se enrolla sin romperse, relleno generoso y azúcar pulverizada encima.